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  • Curas

    Los ojos pueden infectarse con bacterias, hongos o virus. Las infecciones de los ojos pueden ocurrir en distintas partes del ojo y afectar sólo un ojo o ambos.

    Dos infecciones comunes del ojo son:

    • Conjuntivitis: también conocida como "ojo rojo". La conjuntivitis suele ser debida a una infección. Los niños presentan conjuntivitis con frecuencia y es muy contagiosa.
    • Orzuelo: un abultamiento en el párpado que ocurre cuando las bacterias de la piel entran en el folículo piloso de una pestaña.

    Los síntomas de las infecciones oculares pueden incluir enrojecimiento, picazón, hinchazón, secreciones, dolor o problemas con la vista.

    El tratamiento depende de la causa de la infección y puede incluir compresas, gotas para los ojos, pomadas o antibióticos.

  • Gafas

    Las gafas premontadas están destinadas a corregir la presbicia o vista cansada.

    Utilízelas si Ud es emétrope (es decir, que no necesita gafas para ver de lejos, pero que de cerca ve mal sin corrección).

    Si usted no es emétrope, posiblemente su visión cercana no será buena con estas gafas; sin embargo, estas no le causarán patología ocular. En este caso, le aconsejamos se haga la prueba con un especialista óptico o un oftalmólogo para obtener una graduación correcta de lejos y de cerca.

    También existen opciones quirúrgicas destinadas a eliminar la necesidad de gafas de lejos y de cerca. Para valorar si un paciente es candidato a intervenirse, se ha de acudir a un oftalmólogo que sea especialista en cirugía refractiva.

    La presbicia o vista cansada es un defecto fisiológico que aparece a partir de los 40 años como consecuencia del envejecimiento. La capacidad de acomodación o enfoque del ojo se reduce llegando a ser insuficiente para realizar actividades de visión próxima.

    Cuando tenemos que alejar las cosas para poder enfocarlas bien, es un claro síntoma de que hay que acudir a un especialista óptico para que le graduen la vista y empezar a prevenir este defecto de acomodación.
    Con el paso de los años este defecto aumenta, sobre todo al principio, para más tarde estabilizarse.
    A la hora de hacer una gafa, hay 3 pasos imprescindibles:
    1.- Graduación de la vista por un profesional: donde incluirse anamnesis y examen visual, entre otras pruebas.
    2.- Elección de la montura y lente adecuadas a las necesidades del paciente.
    3.- Cálculo de la distancia interpupilar, es importantísimo saber a que distancia tenemos los ojos respecto a la nariz, porque el centro óptico de los crsitales (zona de las lentes que corrige realmente nuestra graduación) debe coincidir exactamente con el centro de nuestra pupila.


    No es aconsejable y asegúrese :

    1.- No escoja gafas muy frágiles y de escasa calidad
    2.- Asegurarse que los cristales tienen la graduación que indica ( dioptrias ) y que lleven la misma graduación en ambos ojos.
    3.- Los centros ópticos no están en el sitio correcto, ya que cada uno de nosotros tenemos una distancia interpupilar diferente y no nos sirve el mismo modelo de gafa a cada uno de nosotros.
    4.- Que los cristales corrijan otros defectos, por ejemplo, astigmatismo.

  • Lentes de contacto

    Las lentes de contacto (también conocidas como lentillas o pupilentes) son unas lentes correctoras o cosméticas que se ponen en el ojo, concretamente sobre la capa lagrimal que cuida y lubrica la córnea. Estas lentes son un producto sanitario y deben cumplir todos los requisitos de estos.

    Su uso es seguro si se hace con las normas adecuadas. Entre las más importantes están el lavado de manos, la lubricación y limpieza de la lente en la solución y el uso dentro del tiempo adecuado, generalmente entre 8 o 9 horas al día. Hoy en día las lentillas de colores se han convertido en una moda totalmente normal en la vida cotidiana de la gente, no solo se utilizan con aumento sino que tienen el pequeño gran detalle de tener la posibilidad de elegir de que color lo queremos.

    Colocando las lentes de contacto en el ojo

    Se puede practicar cualquier deporte con las lentes puestas, excepto boxeo, deportes que puedan causar golpes a la cara, natación y waterpolo, u otros deportes acuáticos, cuando no se llevan gafas de buceo. No deben usarse si ya se tienen infecciones o irritaciones oculares, pues las agravan.

    Antes de ser manipuladas, se debe lavar bien las manos con agua tibia y un jabón suave neutro. Al ser enjuagadas, deben removerse residuos de jabón en ellas y secarlas al viento, papel tisú o con una toalla que no desprenda pelusas. De lo contrario podrían producirse infecciones bacterianas como conjuntivitis. Los lentes de contacto se limpian usando sólo los liquidos especialmente formulados para ello, evitando el uso de agua oxigenada, alcohol, entre otros; ya que no desinfectan y pueden provocar lesiones oculares.

    El lugar donde se coloquen debe mantenerse siempre limpio y desinfectado. Durante su uso, se debe evitar lugares con altas temperaturas ya que, si son lentes de plástico, se pueden calentar, derretir y causar ceguera parcial, temporal o incluso, permanente. No es aconsejable su uso permanente durante días, sino dejar pasar como mucho un día y luego retirarlas, de lo contrario se es propenso a caer en alguna alergia o infección. Si son de uso diario, deben ser retiradas antes de dormir. Las lentes deben ser guardadas en un estuche apropiado rellenado con una solución multipropósito estéril.

    Semanalmente deben colocarse en un líquido especial de limpieza enzimática para eliminar los depósitos de proteínas que no se eliminan con la limpieza diaria. De no seguir este paso, puede causar irritaciones oculares y enturbiamiento de las lentes, lo cual dificulta la visión. Deben ser renovadas según las especificaciones del fabricante. Por ejemplo, las mensuales una vez al mes y las semanales una vez a la semana. Si se tratan de lentes de contacto rígidas, podrían durar entre dos y tres años. Si no se respetan la especificaciones se podrán producir infecciones, como por ejemplo, conjuntivitis.

    Se puede usar maquillaje, pero deben colocarse primero las lentes; y al quitarse el maquillaje, se deben sacar primero las lentes. En caso de extravío y encuentro, no se debe alzar la lente de contacto de la superficie donde se halle, ya que es probable que pueda romperse. Se debe dejar donde está y aplicarle encima una solución salina o fisiológica con el fin de rehidratarlo. Luego podrá levantarse sin riesgo de romperse y luego se procederá a limpiarlo y desinfectarlo con las soluciones correspondientes.

    En caso de tener sensación de ardor o sequedad, colocarse lágrimas artificiales o solución humectante para lentes de contacto indicada por un profesional. Si hay dolor, ojo rojo o visión borrosa, quitarse las lentes y consultarnos tus síntomas o acudir a tu médico u oftalmólogo.