Incontinencia

Tipos de ayudas para la Incontinencia

Las ayudas que se describirán a continuación, se clasifican de la siguiente manera: 1º Productos absorbentes, 2º dispositivos para recolección externa, 3º dispositivos para recolección interna, 4º dispositivos de cierre uretral.

1. Productos absorbentes

Sistema de pañal y braguita/o calzoncillo. ...

Tipos de ayudas para la Incontinencia

Las ayudas que se describirán a continuación, se clasifican de la siguiente manera: 1º Productos absorbentes, 2º dispositivos para recolección externa, 3º dispositivos para recolección interna, 4º dispositivos de cierre uretral.

1. Productos absorbentes

Sistema de pañal y braguita/o calzoncillo. Estos sistemas de pañal y prenda interior, prácticamente obsoletos y superados por los nuevos sistemas de absorbentes deshechables que se verán a continuación, están diseñados para hombres y mujeres de manera que se puedan llevar bajo la ropa diaria. Existen todo tipo de formas y tamaños y tienen diferentes grados de absorción, la prominencia bajo la ropa no es importante y es fácil poder llevar un recambio. El absorbente es de un solo uso, pero la ropa interior no es necesario desecharla y suele estar tallada para un adulto de tamaño «medio». Suelen utilizarse todo tipo de materiales para absorber la orina. Algunos productos tienen una barrera contra la humedad y otros no, la mayoría de ellos permiten recolectar la orina tanto en bipedestación como en sedestación. En general serán útiles para pérdidas de escasa cuantía como en el caso de la incontinencia ante grandes esfuerzos.

Una alternativa a este tipo de dispositivo serían las compresas femeninas que se utilizan durante la menstruación.

Absorbentes de orina desechables.

Son protectores absorbentes de un solo uso, elaborados de tal forma que pueden llevarse con la máxima discreción bajo la ropa. Están compuestos básicamente por un núcleo de celulosa, absorbente, junto con un material superabsorbente que hace cristalizar la orina y son de diferentes formas y tamaños. Retienen la orina y la humedad, alejándola de la piel y de la ropa. Las características comunes de estos absorbentes son:

1. Absorción. Gracias al núcleo de celulosa y que en ocasiones está dotada de unos canalillos longitudinales que permiten la dispersión y distribución de la orina por toda la superficie.

2. Superabsorción. Se consigue situando entre dos estratos de celulosa un material superabsorbente que hace cristalizar la orina.

3. Impermeabilidad. Se trata de una capa de polietileno que impide que la orina escape del interior del absorbente y moje la ropa. La fijación del plástico al núcleo de celulosa es un factor decisivo para obtener un buen resultado de este producto.

4. Antihumedad. Se consigue gracias a una capa de material filtrante para que la humedad no retorne a la piel. De esta manera se evitarán en gran medida problemas médicos e higiénicos.

Dentro de los absorbentes desechables existen varios tipos:

A) Para personas ambulantes con incontinencia moderada o leve. El producto más indicado es un absorbente rectangular que garantice la absorción y contención de líquidos. Existen algunos con una capacidad de hasta 830 cc. Estos se sujetan mediante una malla slip elástica lavable que permite una adaptación idónea al cuerpo del sujeto, proporcionando una buena transpiración y libertad de movimientos.

B) Para pacientes ambulantes con incontinencia severa. Estos sujetos precisan un absorbente que garantice mayor contenido de orina, en ocasiones de hasta 1.400 cc, manteniendo las características de adaptación, vestibilidad y discreción. Para conseguir esa mayor capacidad, sin aumentar el grosor excesivamente, se añaden las sustancias superabsorbentes. Estos sistemas, suelen tener además, forma anatómica para favorecer la mejor contención de la humedad.

C) Para personas encamadas y que además pueden presentar incontinencia fecal. En estos casos, no resulta tan importante la discreción pero sí su capacidad de absorción. En el caso de ancianos encamados pero que conserven su capacidad motora y que no presenten incontinencia fecal acompañante, se recomendará el mismo tipo de absorbente que en el caso anterior. En caso de ancianos que hayan perdido su capacidad motora y/o que asocien pérdida de heces, el protector más indicado es el tipo «braga-pañal». Este tipo de absorbente se suele presentar en tres tallas, tiene forma anatómica y elásticos laterales en los miembros inferiores para evitar fugas de orina. Son fáciles de colocar en personas que incluso no pueden colaborar y permiten comprobaciones con facilidad. Su capacidad de absorción es de entre 1.000 y 1.200 cc. Presentan además un dispositivo que permite la comprobación sin necesidad de retirar el absorbente y que consiste en unas tiras que cambian de color ante el contacto con la orina.

Protectores de cama de un solo uso (salvacamas). Se trata de traveseros absorbentes impermedables y de un solo uso, que están recomendados para personas que han de permanecer mucho tiempo en cama. Se colocan directamente sobre las sábanas.y tienen exactamente la misma composición que los absorbentes de orina desechables. Existen normalmente a disposición cuatro tipos de salvacamas según la medida y la capacidad de retención de líquido: 380, 870, 1.800 y 1.900 cc respectivamente. Estarían especialmente indicados en casos de enuresis y de incontinencias por inestabilidad vesical.

Sistema para incontinencia por goteo en varones. Se trata de un dispositivo con forma de bolsa o copa y que recoge pequeñas cantidades de orina. Encierra el pene y el escroto y se mantiene en su lugar mediante un cinturón o uniéndose a la ropa interior con imperdibles. Es totalmente discreto y lleva también un material absorbente y otro de barrera contra la humedad. Serían los más indicados para varones con incontinencia ante grandes esfuerzos y/o de goteo.

2. Dispositivos para recolección externa.

Estos dispositivos, son adaptables sobre todo a los varones, aunque hoy día se empiezan a diseñar, de cara a un futuro próximo, otros, adaptables a mujeres y constan de un colector en forma de preservativo que recubre y se adapta al pene, un aro de conexión y una bolsa colectora que se sujeta a la pierna mediante cinturón o liga o al muslo del paciente y todo ello bajo la ropa habitual. El colector se adhiere al pene mediante una tira adhesiva y actualmente está fabricado de un material hipoalergénico, diferente al látex, que era el más utilizado anteriormente, y que anula el riesgo de irritaciones cutáneas propio de látex. El paciente puede colocarse el colector y su tira adhesiva. Actualmente, algunas casas comerciales han evitado con sus nuevos diseños, una complicación muy frecuente anteriormente y que era el acodamiento, esto es, la penetración de la orina entre el colector y la piel del pene. Por razones de higiene, se recomienda cambiar de colector cada 24 horas. La bolsa colectora debe tener una capacidad diferente según las necesidades y puede ser de hasta 500 cc actualmente va fabricada en polietileno que es suave al contacto con la piel. Debe poseer además: una válvula central antirreflujo y válvula de vaciado. Este tipo de dispositivo, está especialmente recomendado durante el día, para varones con importantes pérdidas, como podría ser en incontinencias ante mínimos esfuerzos o inestabilidad vesical. Permite la realización de muchas actividades de la vida diaria. Debe vaciarse la bolsa colectora tan pronto se llene. Como ya hemos mencionado, se está trabajando para que en el futuro exista un sistema parecido, adaptable a mujeres.

3. Dispositivos para recolección interna.

Esto son las sondas urinarias. Sirven para hombres y mujeres. Deben utilizarse bajo control médico riguroso por los peligros de infección, escaras, etc. Existen dos formas fundamentales:

Sondaje permanente : Se trata de la sonda denominada de Foley que se utiliza para largos períodos. Consta de un tubo con anillo inflable en su extremo para evitar su salida accidental. La sonda se introduce dentro de la vejiga y por su otro extremo se puede conectar a una bolsa colectora o dejarse libre y pinzada. Dada la posibilidad de infecciones urinarias, es conveniente que se mantenga una buena limpieza y asepsia ante esta práctica y la sonda sea manipulada tan solo por médicos o diplomados en enfermería. Han de usarse además, guantes para su manipulación. Por supuesto, estará indicada en sujetos con grandes pérdidas así como en comatosos, pacientes con detrusor acontráctil, etc.

Sondaje intermitente : Siempre que haya que utilizar un sondaje y el paciente lo permita, se debe recurrir al intermitente pues previene del riesgo de infección urinaria, es menos lesivo y permite mayor independencia. El paciente puede llevar la/s sonda/s en un estuche y lavarlas habitualmente con agua y jabón para reutilizarlas. Hay distintos calibres y el paciente debe practicar el sondaje según la pauta indicada por su médico y que suele ser cada 3-4 horas, dependiendo del líquido ingerido. Normalmente esta práctica está indicada para parapléjicos bien con vejiga inestable o bien con vejiga átona (detrusor acontráctil). No es muy útil en pacientes con escasa destreza o en ancianos.

4. Sistema de cierre uretral «Trimed».

Se trata de unos dispositivos oclusivos, a modo de pinza, que se aplican en varones, alrededor del pene. El sistema oclusivo llamado Trimed (Kemia Científica S.A.) consta de una pieza en forma de «media caña» que se dobla en su mitad, fabricado en plástico semirrígido, llevando adherida una capa de gomaespuma para confort del paciente. La porción inferior interna presenta una hendidura que actúa como oclusor uretral y la porción superior externa, una banda de velcro para cerrar, abrir y graduar el dispositivo de cierre. Existen varias tallas según el perímetro peneano. El manejo del dispositivo lo hace el propio paciente y permite la realización de actividades de la vida diaria. Este sistema, que en general puede ser bien aceptado, es válido sobre todo para incontinencias ante mínimos esfuerzos.

Mi hijo aún moja la cama

Si a los 3 años el niño moja la cama mientras duerme puede no ser tan grave como si lo hiciera a los 12. Cuando este problema se presenta a mayor edad, autoestima y seguridad en sí mismo pueden estar en peligro. Conozca sus orígenes y las soluciones.

De acuerdo a lo que señalan los pediatras, el problema de no contener la orina mientras se duerme recibe el nombre de enuresis se presenta en 30% de los niños de 4 años, en 10% de los que tienen 6, en 3% de los de 12 y en 1% de los adolescentes.

Aunque la enuresis es tan vieja como el hombre mismo, fue hasta el siglo XIX, cuando la Pediatría se constituyó como especialidad médica, que se hizo aun más notorio como problema de salud, ya que hasta entonces había sido tratada por brujos y hechiceros por ser motivo de vergüenza en la familia.

Aun y cuando se piensa que la enuresis es una enfermedad, en realidad es el síntoma de un verdadero problema que debe recibir tratamiento, así sea psicológico o fisiológico (en menor porcentaje).

Los investigadores del tema (tanto urólogos infantiles como psicólogos) coinciden en ubicar cuatro tipos:

  • Enuresis primaria no complicada. Se presenta en aquellos niños que después de dejar los pañales continúan orinándose durante la noche, por periodos no mayores a seis meses. El único síntoma es el escape de orina durante la noche, sin antecedentes de infecciones urinarias, incontinencia diurna o urgencia miccional (acto de orinar).
  • Enuresis primaria complicada. Los niños que sufren este problema, además de mojar la cama durante la noche lo hacen con sus ropas durante el día, debido principalmente a infecciones urinarias, vejiga neurogénica (que responde a impulsos nerviosos y no tiene control), anomalías de la médula espinal, diabetes mellitus, alteraciones renales y en la uretra (conducto por el que viaja la orina para salir a través del pene) en los niños, o conductos urinarios fuera de la posición normal en las niñas.

La acción es totalmente involuntaria y los sorprende en cualquier momento de su vida cotidiana, por lo que resulta importante que los padres no tachen a los pequeños de "flojos" para ir al baño, ya que esto disminuye aún más su autoestima.

Todos estos pacientes requieren atención por parte de especialistas médicos en las vías urinarias (urólogos infantiles) para un estudio y tratamiento adecuado. No obstante, es común que en estos casos se prescriba medicación relajante de la vejiga (oxibutina), que evita el escape de orina y micción frecuente.

  • Enuresis Secundaria no Complicada. Después de varios meses de correcto control esfinteriano (esfinter es el músculo que permite la salida de orina), muchos niños recaen en enuresis, lo cual puede deberse a situaciones especiales en ese momento de su vida: nacimiento de un hermano, separación de los padres, muerte de un familiar cercano, mudanza y cambio de colegio, entre otros. Lo mejor en este tipo de casos es seguir terapia psicológica que ayude a identificar el origen del problema y su tratamiento.
  • Enuresis Secundaria Complicada. Puede conjuntar varias de las causas anteriores, además de otros síntomas, y puede ser recurrente en los niños mayores (cercanos a los 12 años de edad). Se recomienda consultar al urólogo (especialista médico en vías urinarias) para profundizar los estudios y determinar el tratamiento a seguir.

Así como la Medicina ha hecho la clasificación que se mostró líneas arriba, también señalan otras causas que no deben descartarse:

  • Retraso madurativo. La capacidad del niño para inhibir el vaciado de la vejiga durante la noche se reduce, debido a un retraso en la maduración funcional del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal).
  • La mayoría de los pequeños con enuresis tienen padres que sufrieron el mismo problema; cuando ambos padres la tuvieron, 77% de los niños también la presentarán; si lo hereda de sólo uno de los padres, 44% de los chicos se verán afectados. Únicamente 15% de los niños la padecen sin que sus antecesores la hayan experimentado.
  • Trastornos del sueño. Aunque se sabe que los pacientes con enuresis tienen patrones normales al dormir, el problema puede presentarse por anomalías que impiden que el pequeño llegue a la etapa profunda del sueño; sirva como información que quienes sufren el problema presentan mayor dificultad para despertarse, alteración que se encuentra en estudio, pues se considera que puede contribuir a la incapacidad para inhibir la micción (acción de orinar).
  • Secreción de hormona antidiurética. La hormona antidiurética se encarga de regular la producción de orina por parte de los riñones. De manera que cuando no se presenta una elevación normal de esta hormona durante la noche, aumenta la cantidad del líquido y la vejiga se ve superada en su capacidad de retención, por lo que se produce una micción involuntaria.

A este respecto, existen fármacos que se administran por vía oral o como spray nasal que actúan sobre el riñón simulando la acción de la hormona antidiurética.

Por una cama seca

De acuerdo a los especialistas, en caso de enuresis se recomienda comenzar el tratamiento entre los 5 y 6 años, incluso poniendo en práctica técnicas psicológicas como biofeedback (se emplean sensores conectados al cuerpo del paciente que envían señales a una computadora, que ayudan a determinar las causas de un problema específico), para la que es indispensable la ayuda de un experto en la materia.

Es claro que los niños mayores suelen sufrir mucho más que los pequeños, por lo que requieren a menudo un trabajo en equipo más enérgico, para conseguir una respuesta rápida y segura. Puede no ser raro que hayan recaídas en plena época de mejoría, para lo cual es muy importante no perder la paciencia entre los integrantes del equipo.

Superar el problema de enuresis requiere de esfuerzo cooperativo del chico, los padres y el médico. El primero debe estar conciente del problema y mostrar toda su voluntad para dejarlo atrás, en tanto que los padres deben brindar apoyo y estimular positivamente al hijo para ayudarlo a mejorar la confianza en sí mismo. Es de considerarse que bromas, castigos y reprimendas además de no ser efectivos pueden ser contraproducentes, interfiriendo en la superación del problema.

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  • Otros productos para...

    Tipos de ayudas para Incontinencia

    Las ayudas que se describirán a continuación, se clasifican de la siguiente manera: 1º Productos absorbentes, 2º dispositivos para recolección externa, 3º dispositivos para recolección interna, 4º dispositivos de cierre uretral.

    1. Productos absorbentes

    Sistema de pañal y braguita/o calzoncillo. Estos sistemas de pañal y prenda interior, prácticamente obsoletos y superados por los nuevos sistemas de absorbentes deshechables que se verán a continuación, están diseñados para hombres y mujeres de manera que se puedan llevar bajo la ropa diaria. Existen todo tipo de formas y tamaños y tienen diferentes grados de absorción, la prominencia bajo la ropa no es importante y es fácil poder llevar un recambio. El absorbente es de un solo uso, pero la ropa interior no es necesario desecharla y suele estar tallada para un adulto de tamaño «medio». Suelen utilizarse todo tipo de materiales para absorber la orina. Algunos productos tienen una barrera contra la humedad y otros no, la mayoría de ellos permiten recolectar la orina tanto en bipedestación como en sedestación. En general serán útiles para pérdidas de escasa cuantía como en el caso de la incontinencia ante grandes esfuerzos.

    Una alternativa a este tipo de dispositivo serían las compresas femeninas que se utilizan durante la menstruación.

    Absorbentes de orina desechables.

    Son protectores absorbentes de un solo uso, elaborados de tal forma que pueden llevarse con la máxima discreción bajo la ropa. Están compuestos básicamente por un núcleo de celulosa, absorbente, junto con un material superabsorbente que hace cristalizar la orina y son de diferentes formas y tamaños. Retienen la orina y la humedad, alejándola de la piel y de la ropa. Las características comunes de estos absorbentes son:

    1. Absorción. Gracias al núcleo de celulosa y que en ocasiones está dotada de unos canalillos longitudinales que permiten la dispersión y distribución de la orina por toda la superficie.

    2. Superabsorción. Se consigue situando entre dos estratos de celulosa un material superabsorbente que hace cristalizar la orina.

    3. Impermeabilidad. Se trata de una capa de polietileno que impide que la orina escape del interior del absorbente y moje la ropa. La fijación del plástico al núcleo de celulosa es un factor decisivo para obtener un buen resultado de este producto.

    4. Antihumedad. Se consigue gracias a una capa de material filtrante para que la humedad no retorne a la piel. De esta manera se evitarán en gran medida problemas médicos e higiénicos.

    Dentro de los absorbentes desechables existen varios tipos:

    A) Para personas ambulantes con incontinencia moderada o leve. El producto más indicado es un absorbente rectangular que garantice la absorción y contención de líquidos. Existen algunos con una capacidad de hasta 830 cc. Estos se sujetan mediante una malla slip elástica lavable que permite una adaptación idónea al cuerpo del sujeto, proporcionando una buena transpiración y libertad de movimientos.

    B) Para pacientes ambulantes con incontinencia severa. Estos sujetos precisan un absorbente que garantice mayor contenido de orina, en ocasiones de hasta 1.400 cc, manteniendo las características de adaptación, vestibilidad y discreción. Para conseguir esa mayor capacidad, sin aumentar el grosor excesivamente, se añaden las sustancias superabsorbentes. Estos sistemas, suelen tener además, forma anatómica para favorecer la mejor contención de la humedad.

    C) Para personas encamadas y que además pueden presentar incontinencia fecal. En estos casos, no resulta tan importante la discreción pero sí su capacidad de absorción. En el caso de ancianos encamados pero que conserven su capacidad motora y que no presenten incontinencia fecal acompañante, se recomendará el mismo tipo de absorbente que en el caso anterior. En caso de ancianos que hayan perdido su capacidad motora y/o que asocien pérdida de heces, el protector más indicado es el tipo «braga-pañal». Este tipo de absorbente se suele presentar en tres tallas, tiene forma anatómica y elásticos laterales en los miembros inferiores para evitar fugas de orina. Son fáciles de colocar en personas que incluso no pueden colaborar y permiten comprobaciones con facilidad. Su capacidad de absorción es de entre 1.000 y 1.200 cc. Presentan además un dispositivo que permite la comprobación sin necesidad de retirar el absorbente y que consiste en unas tiras que cambian de color ante el contacto con la orina.

    Protectores de cama de un solo uso (salvacamas). Se trata de traveseros absorbentes impermedables y de un solo uso, que están recomendados para personas que han de permanecer mucho tiempo en cama. Se colocan directamente sobre las sábanas.y tienen exactamente la misma composición que los absorbentes de orina desechables. Existen normalmente a disposición cuatro tipos de salvacamas según la medida y la capacidad de retención de líquido: 380, 870, 1.800 y 1.900 cc respectivamente. Estarían especialmente indicados en casos de enuresis y de incontinencias por inestabilidad vesical.

    Sistema para incontinencia por goteo en varones. Se trata de un dispositivo con forma de bolsa o copa y que recoge pequeñas cantidades de orina. Encierra el pene y el escroto y se mantiene en su lugar mediante un cinturón o uniéndose a la ropa interior con imperdibles. Es totalmente discreto y lleva también un material absorbente y otro de barrera contra la humedad. Serían los más indicados para varones con incontinencia ante grandes esfuerzos y/o de goteo.

    2. Dispositivos para recolección externa.

    Estos dispositivos, son adaptables sobre todo a los varones, aunque hoy día se empiezan a diseñar, de cara a un futuro próximo, otros, adaptables a mujeres y constan de un colector en forma de preservativo que recubre y se adapta al pene, un aro de conexión y una bolsa colectora que se sujeta a la pierna mediante cinturón o liga o al muslo del paciente y todo ello bajo la ropa habitual. El colector se adhiere al pene mediante una tira adhesiva y actualmente está fabricado de un material hipoalergénico, diferente al látex, que era el más utilizado anteriormente, y que anula el riesgo de irritaciones cutáneas propio de látex. El paciente puede colocarse el colector y su tira adhesiva. Actualmente, algunas casas comerciales han evitado con sus nuevos diseños, una complicación muy frecuente anteriormente y que era el acodamiento, esto es, la penetración de la orina entre el colector y la piel del pene. Por razones de higiene, se recomienda cambiar de colector cada 24 horas. La bolsa colectora debe tener una capacidad diferente según las necesidades y puede ser de hasta 500 cc actualmente va fabricada en polietileno que es suave al contacto con la piel. Debe poseer además: una válvula central antirreflujo y válvula de vaciado. Este tipo de dispositivo, está especialmente recomendado durante el día, para varones con importantes pérdidas, como podría ser en incontinencias ante mínimos esfuerzos o inestabilidad vesical. Permite la realización de muchas actividades de la vida diaria. Debe vaciarse la bolsa colectora tan pronto se llene. Como ya hemos mencionado, se está trabajando para que en el futuro exista un sistema parecido, adaptable a mujeres.

    3. Dispositivos para recolección interna.

    Esto son las sondas urinarias. Sirven para hombres y mujeres. Deben utilizarse bajo control médico riguroso por los peligros de infección, escaras, etc. Existen dos formas fundamentales:

    Sondaje permanente : Se trata de la sonda denominada de Foley que se utiliza para largos períodos. Consta de un tubo con anillo inflable en su extremo para evitar su salida accidental. La sonda se introduce dentro de la vejiga y por su otro extremo se puede conectar a una bolsa colectora o dejarse libre y pinzada. Dada la posibilidad de infecciones urinarias, es conveniente que se mantenga una buena limpieza y asepsia ante esta práctica y la sonda sea manipulada tan solo por médicos o diplomados en enfermería. Han de usarse además, guantes para su manipulación. Por supuesto, estará indicada en sujetos con grandes pérdidas así como en comatosos, pacientes con detrusor acontráctil, etc.

    Sondaje intermitente : Siempre que haya que utilizar un sondaje y el paciente lo permita, se debe recurrir al intermitente pues previene del riesgo de infección urinaria, es menos lesivo y permite mayor independencia. El paciente puede llevar la/s sonda/s en un estuche y lavarlas habitualmente con agua y jabón para reutilizarlas. Hay distintos calibres y el paciente debe practicar el sondaje según la pauta indicada por su médico y que suele ser cada 3-4 horas, dependiendo del líquido ingerido. Normalmente esta práctica está indicada para parapléjicos bien con vejiga inestable o bien con vejiga átona (detrusor acontráctil). No es muy útil en pacientes con escasa destreza o en ancianos.

    4. Sistema de cierre uretral «Trimed».

    Se trata de unos dispositivos oclusivos, a modo de pinza, que se aplican en varones, alrededor del pene. El sistema oclusivo llamado Trimed (Kemia Científica S.A.) consta de una pieza en forma de «media caña» que se dobla en su mitad, fabricado en plástico semirrígido, llevando adherida una capa de gomaespuma para confort del paciente. La porción inferior interna presenta una hendidura que actúa como oclusor uretral y la porción superior externa, una banda de velcro para cerrar, abrir y graduar el dispositivo de cierre. Existen varias tallas según el perímetro peneano. El manejo del dispositivo lo hace el propio paciente y permite la realización de actividades de la vida diaria. Este sistema, que en general puede ser bien aceptado, es válido sobre todo para incontinencias ante mínimos esfuerzos.