Alimentación Infantil y Bebé No hay productos en esta categoría.

Subcategorías

  • Alimentación

    Alimentación de los 0 a los 3 años

    La lactancia es el periodo que implica más necesidades de nutrientes en relación a los otros grupos de edad. El primer año es uno de los periodos más críticos desde el punto de vista nutricional, con cambios digestivos y metabólicos, y se diferencian claramente dos periodos:

    el láctico, desde el nacimiento hasta los cuatro meses, con leche materna y leche de fórmula como único alimento,

    y el de la diversificación alimentaria, de los cuatro-seis meses hasta los doce meses, con la introducción progresiva de los grupos de alimentos.

    Bebés de 6 meses

    A partir de esta edad, los niños comienzan a desenvolverse motrizmente y estar más activos, por lo que necesitan más cantidad de alimentos.

    Por eso, se debe empezar a complementar la leche materna, agregándole de a poco otros alimentos diferentes.

    ¿Qué alimentos se pueden dar y cómo ofrecerlos?

    Se puede comenzar a darle al bebé una vez al día unas cucharaditas de papillas de cereales: arroz, fécula de maíz, harina de maíz, tapioca. Por ejemplo, arroz bien cocido y pisado con tenedor; polenta con zapallo, o purés de hortalizas (combinar papa sin brotes, batata, mandioca, zapallo y zanahoria, enriquecidos con leche materna o leche en polvo fortificada).

    NO hace falta agregar sal. Los alimentos ya contienen, naturalmente, suficiente sal y no conviene que los niños se acostumbren desde pequeños a los sabores muy salados.

    Es aconsejable agregar en cada comida una cucharadita de aceite o manteca.

    Una semana más adelante se puede agregar un pequeño trozo de carne sin grasa –de vaca o de pollo, de conejo, de cerdo–, muy bien cocida –a la plancha, a la parrilla o hervida– y bien desmenuzada –picada finamente o rallada–. Una vez por semana se puede reemplazar la carne por hígado bien cocido y molido o morcilla tamizada (sólo la parte cremosa, sin piel ni partes duras).

    A los purés se les puede agregar: salsa blanca, ricota o queso tipo cremoso.

    Como postre, se pueden ofrecer purés de pulpas de frutas maduras (manzana, banana, peras, durazno), bien lavadas y peladas.

    Como bebida, lo ideal es el agua hervida y enfriada; también jugos de frutas naturales, colados y diluidos con un poco de agua. No es necesario ni conveniente agregarles azúcar. Los sabores naturales son siempre más saludables.

    Para tener en cuenta:

    Es recomendable amamantar primero y después ofrecer los alimentos distintos a la leche.

    Las comiditas deben ser espesas. Las preparaciones líquidas (sopas, caldos, jugos) no contienen suficientes elementos nutritivos porque tienen mayor cantidad de agua.

    Bebés de 7 y 8 meses

    Los bebés ya necesitan realizar entre 2 y 3 comidas por día, además de pecho a demanda. Se pueden ir sumando otros alimentos para hacer más variada su comida.

    ¿Qué alimentos se les pueden dar y cómo ofrecerlos?

    Además de los alimentos incorpporados a los 6 meses, se les puede brindar:

    Papillas que tengan harina de trigo, sémola o fideos chicos y finos (por ejemplo, cabellos de ángel), avena arrollada, cebada.

    Papillas de otros vegetales triturados (Ej. zapallitos).

    Yema de huevo dura y pisada, agregada a los purés y otras preparaciones.

    Papillas de legumbres bien cocidas, tamizadas y sin piel (arvejas, lentejas, garbanzos, habas, etc.).

    2 cucharadas soperas de carne de vaca o ave bien cocida, desmenuzada, picada finamente o rallada.

    Postres con leche tales como flanes, cremas de maicena, arroz, polenta con leche y sémola con leche, cereales con leche y azúcar. Puede utilizar la leche materna para prepararlos.

    Pan ligeramente tostado; bizcochos secos (tipo tostadas) o galletitas sin rellenos; vainillas.

    Quesos cremosos o tipo fresco agregados en las preparaciones.

    - Es muy importante darle todos los días una fruta y una verdura de color amarillo, anaranjado o verde oscuro.

    Yogur entero de vainilla: solo, con frutas frescas o cereales, o yogur casero.

    Pulpas de frutas locales: palta, mamón, etc.

    Bebés de 9 meses y hasta 1 año

    Los bebés ya realizan entre 3 y 4 comidas al día, aunque deben continuar con el pecho a demanda.

    Así, de a poco van acostumbrándose a las 4 comidas diarias: desayuno, almuerzo, merienda y cena. De esta manera la alimentación del niño se va pareciendo a la de su familia.

    • Ya puede comer todas las frutas frescas, bien lavadas y peladas, en trocitos.

    • Verduras y cereales en preparaciones como budines, con salsa blanca, con ricota, en ensaladas cortadas en trozos chicos.

    • Pulpa de tomates (sin piel y sin semillas), remolacha, espinacas.

    • Choclo rallado o triturado.

    • Todos los pescados cuidando muy bien de retirarle las espinas.

    • Huevo entero, bien cocido y picado o en preparaciones tales como budines, tortillas y rellenos (dos o tres veces por semana pueden reemplazar a la carne de ese día).

    • Pastas rellenas y guisos con pocos condimentos.

    • Dulces de batata o membrillo.

     Quesos tipo postre y de rallar como condimento.

    A partir de 1 año, en adelante

    La alimentación equilibrada se logra combinando alimentos de los 6 grupos básicos, ya que sólo en conjunto pueden proporcionar la energía y los nutrientes que el cuerpo humano necesita para crecer, desarrollarse y funcionar.

    ¿Qué alimentos ofrecer a los niños?

    1. CEREALES (arroz, avena, cebada, maíz, trigo), sus DERIVADOS (harinas y productos elaborados con ellas: fideos, pan, galletas, etc.) y LEGUMBRES SECAS (arvejas, garbanzos, lentejas, porotos, soja): son fuente principal de hidratos de carbono y de fibra.

    2. VERDURAS Y FRUTAS: son fuente principal de Vitaminas (C, A y otras), de Fibra y de sustancias minerales como por ejemplo Potasio, Magnesio; etc. Incluye todos los vegetales y frutas comestibles.

    3. LECHE, YOGUR, Y QUESO: nos ofrecen Proteínas completas de muy alto valor y son fuente principal de Calcio.

    4. CARNES Y HUEVOS: nos ofrecen las mejores Proteínas y Hierro. Incluye a todas las carnes comestibles (de animales y aves de crianza o de caza y pescados y frutos de mar) y los huevos de todas las aves. Incluye las vísceras, hígado, mondongo y corazón.

    5. ACEITES, FRUTAS SECAS, SEMILLAS Y GRASAS: son fuente principal de Energía y de Vitamina E. Los aceites son indispensables para nuestra vida. La grasa de origen animal no lo es.

    6. AZÚCAR Y DULCES: dan energía y son agradables por su sabor, pero no nos ofrecen sustancias nutritivas indispensables. Se consideran alimentos complementarios, es decir que completan al resto.

    También es necesario variar los alimentos que se eligen en cada grupo y ofrecerlos en preparaciones, formas y consistencias igualmente variadas.

  • Vitaminas

    Vitaminas para el desarrollo de los niños: ¿Son buenas las vitaminas para los niños?

    Dieta infantil y vitaminas para los niños

    Como su propio nombre indica, la palabra vitamina, que etimológicamente procede de vita (vida) y amina (sustancia química), significa sustancia necesaria para la vida. La mayoría de las vitaminas, excepto la vitamina D que la fabrica el cuerpo a través de la piel cuando tomamos el sol, debemos ingerirlas a través de los alimentos. Por tanto, una dieta sana y equilibrada, rica enfrutas y verduras, pero también en carnes, pescados y cereales proporciona la cantidad necesaria de vitaminas que los niños necesitan. No existe ningún alimento que contenga todas la vitaminas que el cuerpo necesita, las 13 necesarias para un correcto desarrollo corporal, pero tampoco hay un alimento que contenga una sola. Por tanto, la dieta variada y equilibrada juega un importante papel en el crecimiento y desarrollo de los niños.

    Falta de vitaminas en los niños

    La carencia de vitaminas puede producir enfermedades concretas, que prácticamente ya están erradicadas en el mundo civilizado. Así, la carencia de vitamina C produce el escorbuto, la falta de vitamina K da lugar a hemorragias y la deficiencia de vitamina D conduce al raquitismo. Sin embargo, un niño con una alimentación variada y equilibrada no necesita suplementos de vitaminas. En contra de algunos mitos populares, las vitaminas no abren el apetito, pero permiten el buen funcionamiento del organismo porque actúan como catalizadores de los procesos químicos y funcionan como antioxidantes, mejorando la actividad celular.

    Vitaminas importantes en la dieta de los niños

    1. Ácido fólico o vitamina B6. Hidrosoluble. Es esencial para la reproducción celular y, por tanto, para el crecimiento y el desarrollo neuronal. Está en legumbres, cítricos y verduras de hoja verde.
    2. Vitamina B12. Hidrosoluble. Participa en la multiplicación de los glóbulos rojos en la sangre e interviene en el desarrollo del sistema nervioso. Abunda en pescados, lácteos, carne roja, huevo y cerdo. 
    3. Vitamina A o betacaroteno. Liposoluble. Tiene propiedades antioxidantes y es esencial para mejorar el sistema inmunológico y el desarrollo de la visión. Ayuda en la formación de la piel, los huesos y los dientes. Está presente en lácteos, vegetales de hoja verde, zanahoria, calabaza, aceites y pescado. 
    4. Vitamina E. Liposoluble. Importante para el desarrollo cerebral, actúa como antioxidante e interviene en la formación de glóbulos blancos y rojos. Se encuentra en huevo, aceite, cereales integrales y verduras de hoja verde.
    5. Vitamina D. Liposoluble. Ayuda a absorber el calcio y por tanto, interviene en la mineralización de huesos y dientes. Está presente en cantidades mínimas en el pescado, el huevo, la leche y el hígado. 
    6. Vitamina C. Hidrosoluble. Interviene en la reconstrucción de los tejidos, por eso, mantiene la piel y los ligamentos en óptimas condiciones, y ayuda a fortalecer las defensas del organismo. Sirve para absorber mejor el hierro de los alimentos y así prevenir la anemia. Son buena fuente de vitamina C, los cítricos, el kiwi y las verduras.