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  • Champús

    - Si tienes el cabello graso
    Lava el pelo a menudo, si no puede aumentar la grasa. El lavado frecuente no aumenta la cantidad de grasa. Eso sí, escoge fórmulas que contengan principios activos vegetales, que regulan la seborrea. Un truco: utiliza agua tibia; la muy caliente estimula la secreción sebácea.

    - Si tienes el cabello seco
    Proteínas, lípidos, dimeticona, vitaminas A, B y C, el pantenol –derivado de la vitamina B–, oligoelementos –potasio, calcio, sodio– y ácido láctico resultan ingredientes útiles para tratar este problema. 
    Un truco: tienes que aficionarte a cortarte el cabello regularmente. Debes sanear las puntas todos los meses. 

    - Si tienes el cabello normal
    Usa champús para uso frecuente y cabello normal, que tienen un pH equilibrado. Si las fórmulas integran vitaminas B3 y B6, provitamina B5, extractos de frutas y caña de azúcar, además de salud, aportarás brillo.
    Un truco: Si tienes el cabello largo, necesitas fórmulas ricas en aceites esenciales. 

    - Si tienes caspa (ver en la web la Familia "Capilar Tratamientos")
    Utiliza un champú de uso frecuente, mejor a diario, específico anticaspa, con ingredientes que actúen contra el hongo que la produce –Pityrosporum ovale–, como el pritionato de zinc, de propiedades calmantes. 
    Un truco: No te rasques, solo aumentarás la irritación. ¡Ojo con las dietas desequilibradas! Empeoran la caspa. 

    - Si tienes el cabello rizado
    Recupera el vigor de tus rizos con champús con activos como el glicerol, que suaviza la fibra capilar. 
    Un truco: Opta por lavar el pelo un día sí y otro no, para que el cuero cabelludo suelte sus aceites naturales. 

    - Si tienes el cabello lacio
    Para conseguir volumen debes utilizar champús que no contengan acondicionador, sino ingredientes voluminizadores, como el pantenol, la queratina y algunas proteínas, que cubren el cabello redensificándolo. 
    Un truco: Es preferible que lleves el pelo corto y capeado. Usa spray intensificador del volumen en raíces. 

    - Si tienes el cabello teñido
    Te interesan las fórmulas que nutran la fibra capilar, ricas en ceramidas, ácidos de frutas y aceites. Alterna el uso de estos champús colorantes con el de champús cremosos y acondicionadores, para hidratar el cabello. 
    Un truco: No te olvides nunca del acondicionador. Y no laves el pelo cada día. 

    4 claves a la hora de elegirlo... 
    1. Cuando no existe ninguna alteración del cuero cabelludo ni del cabello, se debe usar simplemente un champú que limpie, sin aditivos de ningún tipo. 

    2. Si el cuero cabelludo está sano pero el cabello tiene características específicas, habrá que usar un champú que las atienda. Si es seco, con grasas; si es graso con astringentes; si tiene las puntas abiertas, con siliconas protectoras o queratinas; si es muy rizado, con alisadores; si es muy lacio, con voluminizadores. 

    3. Cualquier champú debe usarse de forma constante mientras existe el problema. No cabe la posibilidad de que te acostumbres y pierda efecto. Cuando hay mejoría, se debe continuar el tratamiento en días alternos. 

    4. Los champús de tratamiento requieren después de la primera aplicación, una segunda en la que se deje actuar el producto sobre el cuero cabelludo unos 5 a 7 minutos. Así se permite que alcance mejor su objetivo. 

  • Bálsamos & Suavizantes

    Suavizante según el tipo de cabello

    El suavizante para el cabello es uno de los productos indispensables para lucir una melena brillante y saludable.

    A la hora de escoger y utilizar este importantísimo producto de belleza, es importante que tomes en cuenta tu tipo de cabello y el resultado que quieres obtener.

    Si tienes el cabello muy delgado o fino, existen cremas suavizantes que dan un efecto de volumen y de densificación de la cabellera. Ahora, si eres una persona exótica con el cabello rizado, puedes conseguir cremas con efecto de fijación de rizos.

    Si tienes tu cabello dañado o si quieres potenciar el tinte del cabello, para cada necesidad existe un producto, así que realiza una buena elección siguiendo los siguientes pasos.

    Cómo usar una crema suavizante para cabello

    Antes de comprar, lo primero que se nos viene a la mente es "¿cuánto debo utilizar el suavizante para cabello?" pues, debido a la exposición constante al sol, la contaminación, el estrés, entre otros incontables factores nocivos, el cabello va perdiendo propiedades, por lo que recomendamos que utilices este producto dos o tres veces a la semana según sea el caso de deterioro.

    Primero lava el cabello con shampoo y acondicionador (si es posible de la misma línea, para mantener los materiales y químicos que están influyendo en el cabello), y escurre muy bien todo el excedente de agua, dejándolo húmedo. 
    Coloca la crema suavizante masajeando suavemente con la punta de los dedos (en el cuero cabelludo, haz movimientos circulares en sentido contrario de las agujas del reloj para relajarte). Este pequeño masaje potencia el efecto del tratamiento sobre tu cabellera. Reposa el producto en tu cabello por lo menos tres minutos y retira con abundante agua fresca (si es invierno, recomendamos agua tibia antes que caliente)

    Si tienes el pelo largo, aplícala desde las puntas hasta la mitad de la melena, dejando tres o cuatro dedos de raíces, mientras que si tu pelo es corto, con una aplicación en las puntas será suficiente.

    ¿Cuál es la diferencia entre bálsamo y acondicionador?

    Tanto el bálsamo como el acondicionador son productos especiales para el cabello, de uso capilar, se usan después del shampoo y tienen una gran diferencia, a pesar que en algunos países se usan como sinónimos.

    El bálsamo aporta sedosidad al cabello además de sellar la cutícula, ya que la mayoría contiene silicona, dejándolo más fácil de desenredar y peinar, a la vez otorga más humectación y brillo eliminando la estática. El bálsamo puede aplicarse con el cabello seco, especialmente para desenredarlo.

    El acondicionador sirve para eliminar residuos, principalmente de shampoo dejando el cabello mucho más sedoso, además de nutrirlo e hidratarlo, por lo tanto aporta resistencia y fortaleza al cabello dejándolo más fácil a la hora de peinar. El uso del acondicionador debe ser siempre cuando la persona se lave el pelo.

  • Tratamientos

    1. Prevención y Tratamiento contra la Caída del Cabello:

      Tratamiento fortificante para solucionar los problemas de caída incipiente o moderada, actúa reestructurando el funcionamiento normal de lo folículos pilosos y reconstituyendo la fibra capilar, consiguiendo detener la caída y aumentar la densidad capilar y evitar la caída del pelo. Escoger un champú extrasuave, una loción anticaída, así como ampollas anticaída.

    2. Tratamiento contra la Caída y Grasa:

       Tratamiento que actúa deteniendo la caída del cabello y eliminando la seborrea del cuero cabelludo, causa asociada directamente a la caída del cabello y, como consecuencia, consiguiendo un cabello fortificado, suelto y con volumen. Escoger un champú especial para cabello graso, un champú extrasuave, así como la ampolla anticaída.

    3. Tratamiento contra la Caída y Caspa:

       Este tratamiento actúa eliminando las partículas de caspa, restableciendo el equilibrio del cuero cabelludo para impedir su reaparición. Además se consigue detener la caída, devolviendo al cabello su brillo natural y revitalizando la fibra capilar.

    4.  Tratamiento contra la Grasa:

       Tratamiento específicamente indicado para la eliminación de la superproducción del  sebo del cuero cabelludo que actúa regulando la hipersecreción de las glándulas sebáceas. Se consigue un cabello suelto y con cuerpo. Para este tratamiento escoger un prechampú exfoliante, un champú extra suave, un champú especial para cabello graso, así como una ampolla antigrasa.

    5. Tratamiento anticaspa (con o sin picores):

       Tratamiento formulado para actuar eficazmente en la eliminación completa de la caspa sin agredir el cuero cabelludo ni dejar residuos. Para este tratamiento escogeremos un prechampú exfoliante, un champú extra suave, un champú especial para cabello graso, así como una ampolla antigrasa.

    6. Tratamiento del Cabello Seco:

       El cabello seco es debido a la escasez de sebo del cuero cabelludo, el cual es necesario para la protección natural del pelo, por lo que el pelo aparece deshidratado desde el interior y apagado. Con este tratamiento específico para cabellos secos se consigue alimentar y aportar suavidad y brillo a los cabellos secos. El tratamiento consta de tres productos: Champú extra suave, crema regeneradora y ampollas.

    7. Tratamiento del Cabello Maltratado:

       Este tratamiento está indicado para regenerar el cabello debilitado, consiguiendo reestructurar y reparar con gran eficacia la fibra capilar dañada por las agresiones externas, devolviéndole cuerpo y luminosidad. Esto se consigue gracias al champú extra suave, así como con las ampollas reconstructoras. Para terminar, la crema regeneradora.

    8. Tratamiento contra la Caída y el Cabello Seco:

       En los cabellos secos, la cutícula se deseca y se altera, por lo que el cabello acaba perdiendo agua y lípidos y, en muchos casos, además, se presenta caída del pelo. Este tratamiento es específico para detener con efectividad la caída, devolviendo flexibilidad, suavidad y brillo a los cabellos sin apelmazarlos.

    9. Tratamiento contra la Caída y Picores:

       Este tratamiento está especialmente pensado para detener la caída a la vez que actúa aliviando los picores del cuero cabelludo irritado y sensible. Ésta se consigue gracias al champú extra suave, el champú anticaída, la loción antipicores, entre otros productos.

  • Tintes - Decolorantes

    La diferencia fundamental entre los tintes y los decolorantes es que los tintes cambian el color del cabello, es decir, lo pintan; sin embargo los decolorantes aclaran el cabello para que las canas no resulten tan visibles.

    Acción profunda

    Para explicar cómo funcionan los decolorantes debemos recordar que la estructura interna del cabello humano, vista al microscopio, es semejante a una hebra de lana, mientras que su superficie está cubierta por una serie de escamas diminutas (cutículas capilares), mismas que determinarán su tonalidad y que, cuando se encuentran alineadas y en buenas condiciones, se traducirán en brillo y sedosidad.

    El tono de la cabellera se debe, ante todo, a la estructura externa de cada filamento, ya que es en las cutículas donde se deposita la mayor cantidad de melanina (sustancia encargada de dar color), y porque dependiendo del tipo de ésta será la apariencia de la persona:

    • Cuando es más abundante la eumelanina o pigmento granuloso, la cabellera irá del castaño medio al negro.
    • En caso de que la eomelanina o pigmento difuso se encuentre en mayor cantidad, la tonalidad será del castaño claro al rubio.

    Es necesario saber que la melanina es resistente a los agentes oxidantes, es decir, aquellos que promueven la liberación de oxígeno y que, por ende, serían los indicados para aclarar el cabello. No obstante, hay una sustancia a la que dicho pigmento es sensible: el peróxido de hidrógeno, el cual está contenido en agua oxigenada (en concentración de 3%), así como en polvos, cremas y aceites fabricados por marcas de prestigio (al 6% o mayor).

    Cuando la melena no es muy oscura o se encuentra sana, los decolorantes pueden aplicarse con confianza, previo uso de tratamientos hidratantes y protectores. Sin embargo, al actuar en cabellos maltratados, precisamente en los que las escamas o cutículas han sufrido daño y se encuentran desordenadas, abiertas o quebradas, el proceso de aclarado puede ser muy agresivo y afectar toda la estructura capilar.

    La opción que un especialista puede ofrecer en caso de tener una cabellera con notable problema de resequedad, consiste en aplicar un tinte con un tono más claro que el original, sin recurrir al decolorante, y luego hacer algunos mechones o luces en rubio para generar el efecto deseado.

    Por la salud capilar

    Cuando el cabello haya sido sometido a un proceso de decoloración es fundamental tener en mente que requerirá atención especial para evitar que se torne reseco y sin vida, ya que se ha modificado la estructura de sus cutículas. Para tal fin, hay que procurar una serie de cuidados:

    • Usar champú y acondicionador indicado para cabello teñido, ya que sus ingredientes reestructuran la superficie de las fibras capilares, mantienen la sedosidad y aportan brillo y color.
    • Evitar la acumulación de grasa en el cabello porque activa la proliferación microbiana, disminuye la oxigenación capilar y favorece la resequedad.
    • Aplicar una vez a la semana tratamientos humectantes e hidratantes específicos para cabellera procesada químicamente.
    • Disminuir o evitar el uso de secadora, tenazas, planchas alaciadoras, cepillo y tubos eléctricos.
    • Desenredar la melena con sumo cuidado, iniciando por las puntas, e impedir la realización de peinados o cepillados excesivamente fuertes o frecuentes para no afectar a la cutícula.
    • No frotar al cabello durante el secado.
    • Evitar el contacto con agua de piscinas o proteger la melena con una gorra especial, pues el cloro es uno de los grandes enemigos del cabello teñido.
    • Retocar con tinte sólo las raíces para evitar que el resto del cabello se reseque y maltrate.
    • No utilizar clips, pinzas y otros adornos que tiren en exceso de la raíz capilar. Tampoco es conveniente llevar todos los días el cabello sujeto con trenzas o recogedores que provocan un estiramiento del mismo.

    Asimismo, es importante seguir aquellas medidas nutricionales que beneficien al cabello, pues no hay que olvidar que una dieta equilibrada provee los nutrientes requeridos para una buena salud capilar:

      • Beba entre 2 y 3 litros de agua al día.
      • Consuma importante cantidad y variedad de frutas, verduras y legumbres, pues son fuente importante de minerales y oligoelementos, los cuales desempeñan un papel fundamental en la formación del cabello.
      • Ingiera alimentos ricos en vitamina B5 (ácido pantoténico) y B6 (piridoxina), como hígado, pescado, queso, avena, huevo, aguacate, papa, vegetales de hoja verde y frutas frescas y secas, pues ambos nutrientes son indispensables para fortalecer la melena.
      • Evite el consumo de café, tabaco y alcohol, pues contraen los vasos sanguíneos del cuero cabelludo, disminuyen su aporte sanguíneo y, por tanto, su nutrición. En particular, el humo del cigarrillo también contribuye a la resequedad y el daño a las escamas del cabello.
  • Antipiojos

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